domingo, 9 de diciembre de 2012

MITOS Y VERDADES ACERCA DEL CAMBIO CLIM´ATICO EN BOLIVIA - VII

3.6. La reducci´on de la capa de ozono (agujero de ozono) afecta a Bolivia (mito) De la explicaci´on anterior se puede inferir claramente que el famoso agujero de ozono no afecta a nuestro pa´ıs. Medidas realizadas en tierra por el LFA muestran que el ozono estratosf´erico se ha mantenido pr´acticamente constante durante los ´ultimos 10 a˜nos. Es m´as, datos de sat´elite muestran que el ozono estratosf´erico sobre el ´area boliviana no ha cambiado m´as all´a de la variabilidad natural desde 1979, a˜no en el que se inici´o el monitoreo de la capa de ozono a nivel global. 
3.7. La intensidad de radiaci´on ultravioleta se est´a incrementando debido al calentamiento global (mito) 
Datos de instrumentos situados en el LFA, en La Paz, muestran que no existen tendencias ni positivas ni negativas en la intensidad de radiaci´on ultravioleta recibida sobre nuestra regi´on que sean estad´ısticamente significativas. Si bien matem´aticamente es posible encontrar tendencias distintas de cero, estas tendencias dependen del periodo de estudio y est´an m´as bien relacionadas con la variaci´on natural de la RUV antes que con causas relacionadas a destrucci´on de la capa de ozono o a efectos indirectos del calentamiento global. Sin embargo, es posible pensar en al menos un posible mecanismo que pueda ligar el calentamiento global con la intensidad de RUV recibida en la regi´on boliviana. En general, la nubosidad modula fuertemente la RUV que llega a la superficie terrestre [20]. Si debido al calentamiento global la nubosidad disminuye en ciertas zonas del planeta, entonces mayor cantidad de radiaci´on solar (y por tanto ultravioleta) llegar´ıa a la superficie terrestre. Dado que la RUV es naturalmente alta en el territorio boliviano, y aun m´as alta en la zona de los Andes esto podr´ıa tener importantes consecuencias en t´erminos de salud humana, ecosistemas y materiales.

sábado, 8 de diciembre de 2012

MITOS Y VERDADES ACERCA DEL CAMBIO CLIM´ATICO EN BOLIVIA - VI

3.5. El agujero de ozono y el calentamiento global están directamente relacionados (mito) El agujero de ozono y el calentamiento global no est´an directamente relacionados. Estos dos problemas ambientales son esencialmente dos problemas diferentes. Mientras el calentamiento se debe principalmente al acumulamiento de gases de efecto invernadero en la atm´osfera, principalmente di´oxido de carbono y metano, el denominado agujero de ozono est´a m´as bien relacionado a la destrucci´on del ozono estratosf´erico (aproximadamente el 90% del ozono presente en la atm´osfera se encuentra en la estratosfera [11]). Esta destrucci´on se produce bajo condiciones especiales en las zonas polares del planeta. En particular, la Ant´artica es la regi´on donde cada primavera se produce una destrucci´on masiva de ozono estratosf´erico. Las condiciones especiales a las que se hace alusi´on son la existencia del v´ortice polar, que es una barrera de vientos alrededor del polo sur que se forma en el invierno austral que pr´acticamente imposibilita el intercambio de masas de aire [12]. Este v´ortice se forma en invierno. Adem´as, las extremadamente bajas temperaturas, del orden de -80◦C (m´as bajas que las medidas en el polo norte), ayudan a la formaci´on de las denominadas nubes polares estratosf´ericas que contribuyen a remover compuestos de nitr´ogeno de la atm´osfera por deposici´on y sedimentaci´on. Esta “desnitrificaci´on” contribuye de manera importante a la posterior existencia de mol´eculas de cloro libres las cuales a su vez son las que destruyen las mol´eculas de ozono [13]. Como puede inferirse de esta corta explicaci´on, el proceso de destrucci´on de la capa de ozono es complejo y requiere de condiciones muy especiales. Por esa raz´on el famoso “agujero de ozono”, al menos con la intensidad y extensi´on que se oye en los medios, solamente se produce en la Ant´artica. En el hemisferio Norte, en las zonas polares, se han observado eventos de corta duraci´on donde la p´erdida de ozono, si bien notable, nunca ha alcanzado los niveles observados en el hemisferio sur [14]. De acuerdo con esto, los datos tanto de tierra como de sat´elite, muestran que en latitudes como las de Bolivia, el ozono pr´acticamente no ha sufrido cambio, y si existi´o una disminuci ´on de la capa de ozono ´esta no pas´o del orden del 1% por d´ecada [15]. Existe evidencia sin embargo, que muestra una tendencia negativa en las llamadas medias latitudes (regi´on comprendida entre 25◦ y 60◦ tanto en el hemisferio norte como en el sur). En estas regiones, durante la d´ecada de los 80 y 90, se report´o una declinaci´on de la columna de ozono del orden de 3-4% por d´ecada (es decir, 0.3-0.4% anuales en promedio) [16]. Si bien existieron eventos aislados en los cuales masas de aire pobre en ozono penetraron a regiones que se encuentran en las medias latitudes, estos eventos nunca fueron de larga duraci´on y menos compara bles al “agujero de ozono” de la Ant´artica. En todo caso, lo que deber´ıa quedar muy claro es que los actores principales del problema del adelgazamiento de la capa de ozono juegan un papel directo m´ınimo en el “otro” problema, el del calentamiento global. A pesar de esto, inclusive pel´ıculas “holliwoodenses” caen en la confusi´on de relacionar el agujero de ozono con el calentamiento global. Algunas publicaciones en peri´odicos locales, basados en entrevistas a autoridades locales, tambi´en dicen que “el incremento de la radiaci´on ultravioleta (como producto de la reducci´on de la capa de ozono) contribuye al efecto invernadero” . Esto es claramente un error. Primero porque la radiaci´on ultravioleta solamente contribuye con un 5% a toda la radiaci´on que recibimos del sol a nivel de la superficie . Si quit´asemos toda la atm´osfera, esa cantidad se incrementar´ıa a aproximadamente 8%. Obviamente es altamente improbable que esto suceda en los siguientes miles de a˜nos (al menos por causas naturales), por tanto el incremento en la cantidad de radiaci´on solar relacionada al calentamiento de la superficie debida a la reducci´on de la capa de ozono, especialmente en la zona tropical y de medias latitudes, es pr´acticamente despreciable. Sin embargo, es importante mencionar algunos hechos que pueden contribuir a la confusi´on mencionada. Primero, el ozono troposf´erico, especialmente aquel que se halla cerca de la superficie, es un gas de efecto invernadero que absorbe la radiaci ´on infrarroja re-emitida por la tierra en la banda de los 9.6 μm. Su contribuci´on al calentamiento global es relativamente importante [1] aunque comparativamente menor que la del metano y del di´oxido de carbono. Segundo, el ozono superficial es un gas contaminante da˜nino para la salud humana. Dado que este gas juega un rol muy importante en la qu´ımica atmosf´erica a este nivel, se hace mucho ´enfasis en su estudio y control a nivel urbano. Finalmente, debido a que la temperatura en la estratosfera y los patrones de circulaci´on a ese nivel tambi´en pueden verse afectados por el calentamiento global, el problema de la capa de ozono puede estar relacionado de manera indirecta con el primero [19], por ejemplo porque las reacciones qu´ımicas que conducen a la destrucci´on del ozono estratosf´erico dependen de la temperatura la cual a su vez se podr´ıa ver influenciada por el cambio clim´atico. Esta relaci´on entre ambos problemas es, sin embargo, de segundo o tercer orden, de importancia.

MITOS Y VERDADES ACERCA DEL CAMBIO CLIM´ATICO EN BOLIVIA - V

3.4. Las inundaciones en el oriente se incrementaron por causa del calentamiento global (mito y verdad) 
No hay evidencia de que eso sea as´ı, aunque tampoco evidencia de que el calentamiento no tenga que ver con las inundaciones. Si bien eventos extremos como sequ´ıas y lluvias torrenciales son una predicci´on del IPCC [7], reportes del Servicio Meteorol´ogico de Bolivia sugieren que si bien hubieron inundaciones en la regi´on del Beni los ´ultimos tres a˜nos en los que tuvimos un a˜no sin Ni˜no o Ni˜na, un a˜no con Ni˜no (cuando normalmente se esperan sequ´ıas y el ´ultimo con una Ni˜na relativamente intensa (cuando si se esperan precipitaciones por encima de la media), estos desastres se debieron principalmente (no exclusivamente) a avances de la frontera agr´ıcola en las zonas altas de Bolivia. El desbosque en zonas altas que tradicionalmente reten´ıan gran parte del agua producto de las lluvias permitir´ıa ahora a dichas aguas llegar sin dificultades a zonas tradicionalmente problem ´aticas. Adicionalmente, las mencionadas inundaciones se ver´ıan reforzadas por el r´apido deshiele de los glaciares andinos que alimentan los r´ıos del ´area amaz´onica. Aunque faltan estudios m´as extensos para confirmar esta explicaci´on, la misma es coherente con resultados obtenidos utilizando modelos clim´aticos globales. El m´as preocupante de estos resultados, tanto por las consecuencias para el pa´ıs como por la seriedad de la instituci´on que realiz´o el estudio, muestra que la Amazonia podr´ıa, literalmente, secarse convirti´endose en el lapso de aproximadamente un siglo en una tundra [10]. Dado el rol que esta regi´on juega en el clima regional, un cambio de este orden tendr´ıa efectos devastadores en el clima de Bolivia, y no solamente en la regi´on oriental del pa´ıs.

viernes, 7 de diciembre de 2012

MITOS Y VERDADES ACERCA DEL CAMBIO CLIM´ATICO EN BOLIVIA - III

3. MITOS Y VERDADES 
3.1. Eventos puntuales son una “prueba” del calentamiento global (mito) 
Es común que ante cualquier evento extremo tal como una inundación  sequía  etc. se atribuya el mismo al calentamiento global (claro que cuando ocurre algo como El Ni˜no o La Ni˜na, estos últimos son los “´unicos culpables” de todo lo observado). Un evento que es utilizado como ejemplo de las consecuencias del cambio clim´atico hasta por algunas reparticiones gubernamentales es la granizada que ocurrió en la ciudad de La Paz el 19 de febrero del 2002, que desafortunadamente cobr´o la vida de mucha gente. Ese d´ıa se dieron condiciones meteorol´ogicas especiales para que en poco tiempo hubiera una intensa lluvia sobre la ciudad de La Paz, la cu´al provoc´o que muchas calles se convirtieran, literalmente, en r´ıos. Pero, ¿puede afirmarse sin lugar a duda que dicha lluvia se debi´o al calentamiento global? No existe un estudio que muestre que fen´omenos similares (lluvias intensas) no hayan ocurrido antes o que la frecuencia de los mismos hubiera aumentado. Por la naturaleza espacial muy localizada de las lluvias es dif´ıcil de realizar tal estudio, sea con instrumentos de tierra o a bordo de sat´elites. De hecho, la lluvia de marras, aunque fue la m´as intensa que se haya registrado en la ciudad de La Paz1, no fue necesariamente la m´as da˜nina en t´erminos econ´omicos aunque si en vidas humanas. Relacionado con un evento extremo “puntual”, un hecho meteorol´ogico que ocurri´o fuera del pa´ıs y que recibi´o mucha atenci´on tanto por los da˜nos causados como por las implicaciones y predicciones relacionadas con el cambio clim´atico es el hurac ´an Katrina que ocurri´o el a˜no 2005 en los Estados Unidos. Ese hurac´an fue catalogado de grado 5,el m´aximo en la intensidad de da˜no, e impact´o de lleno a la ciudad de New Orle´ans localizada al sur de los Estados Unidos. Los da˜nos causados por el hurac´an fueron de consideraci´on pero el mayor desastre vino del hecho de que un sistema de represas se rompi´o en algunos casos a las pocas horas de ocurrido el fen´omeno meteorol´ogico. Como resultado de las cuantiosas p´erdidas materiales y en vidas, la discusi´on se reaviv´o acerca de la relaci´on que pudiera existir entre Cambios Clim´aticos y eventos extremos ligados a ´estos. Algunos estudios [2] afirman que la intensidad de los huracanes (no su frecuencia) se ha incrementado en las ´ultimas d´ecadas al mismo tiempo que la temperatura del oc´eano se ha incrementado cerca de 0.5◦C. Algunos ven estos dos hechos como una clara prueba de cambios clim´aticos y eventos extremos. Otros estudios [3], sin embargo, indican que ser´ıa prematuro decir que este incremento en la temperatura del oc´eano (cambio clim´atico) est´a directamente asociado con eventos extremos como Katrina. En este sentido, el incremento observado en la intensidad de los huracanes podr´ıa ser resultado de variaciones naturales no entendidas todav´ıa y no como efecto directo de la actividad humana. A pesar de esta discusi´on, Katrina es un buen ejemplo de lo que podr´ıan ser las consecuencias del calentamiento global. Inclusive el ex-vice presidente norteamericano Al Gore presenta a este hurac´an como ejemplo de lo que pasar´ıa en el planeta producto del calentamiento global en su pel´ıcula “An inconvenient truth”. Y aunque hay todav´ıa discusi ´on entre los cient´ıficos acerca de si se puede atribuir de forma tan clara y directa este fen´omeno —y la destrucci´on asociada al mismo— al cambio clim´atico que se vive, est´a claro que este caso es una buena ilustraci´on de los posibles efectos que el cambio clim´atico podr´ıa causar en el planeta. Al respecto, el IPCC se˜nala : “Mientras un hurac´an individual no puede ser atribuido al cambio clim´atico, este puede servir para ilustrar las consecuencias para los servicios ecosist´emicos si la intensidad y/o frecuencia de tales eventos se incrementa en el futuro”. Por todo lo dicho anteriormente, es dif´ıcil asociar directamente eventos extremos aislados con cambios clim´aticos globales (y peor con cambios clim´aticos locales). Sin embargo, dicho eso, es importante remarcar que hay evidencia tanto directa como indirecta a nivel global que muestra que “algo” est´a pasando y que probablemente varios de los eventos extremos que se observan est´an relacionados con el calentamiento de la superficie terrestre. Un solo evento no prueba que el calentamiento global est´e sucediendo. Sin embargo, la gran cantidad de cambios, m´as all´a de la variabilidad observada en el pasado, sugieren de manera muy fuerte que el calentamiento global es real y que las consecuencias pueden ser muy duras para pa´ıses como Bolivia.

MITOS Y VERDADES ACERCA DEL CAMBIO CLIM´ATICO EN BOLIVIA - II

1. INTRODUCCÓN Debido a los recientes desastres naturales y a una r´apida difusi´on de las consecuencias de los mismos, el tema de los cambios clim´aticos globales se ha tornado un tema de moda en los distintos medios de prensa. Por este motivo se escriben y dicen cosas que a veces son confusas, no tienen sustento cient´ıfico o simplemente est´an erradas. El presente art´ıculo pretende puntualizar algunos aspectos relacionados con la problem´atica del cambio clim´atico en Bolivia, tratando de mostrar algunos hechos que a veces se interpretan err´oneamente o afirmaciones que son, cuando menos, cuestionables. Algunas de estas ideas se manifestaron a trav´es de entrevistas de prensa, radio y televisi´on, en tanto que otras fueron recogidas de conversaciones con gente de diferentes localidades del pa´ıs, diversas condiciones econ´omicas y diversos niveles de educaci´on. 
2. CAMBIOS CLIMÁTICOS El clima, entendido como el “conjunto de condiciones atmosf´ericas que caracterizan una regi´on” (Real Academia Española), es un sistema altamente no-lineal en el que la atm´osfera, los oc´eanos, tierra y seres que habitan los mismos interact´uan de forma compleja. Aqu´ı “no-lineal” significa que grandes cambios en alg´un componente del sistema pueden ocasionar cambios m´ınimos en el sistema global o, por el contrario (y m´as preocupante) peque ˜nos cambios en ciertas partes componentes del sistema pueden ocasionar grandes cambios en todo el sistema, que parece ser el caso del sistema que define el clima de la Tierra. Para hablar de “cambios clim´aticos” se debe definir claramente qu´e es “comportamiento normal” en un sistema que de por s´ı sufre todo tipo de fluctuaciones debidas a fen´omenos naturales internos (erupciones volc´anicas, por ejemplo) y externos (variaciones en la cantidad de energ´ıa emitida por el Sol, por ejemplo). Para ello es necesario tener un registro de datos clim´aticos globales lo m´as extenso posible. Si bien hay algunas medidas de varios de estos par´ametros de forma continua desde hace m´as de dos siglos, las mismas fueron tomadas en lugares puntuales, con preferencia en el hemisferio Norte y sobre la superficie terrestre. Por tanto, la densidad y calidad de datos globales variaron mucho en los ´ultimos dos siglos. Medidas realmente globales reci´en pudieron ser realizadas con el advenimiento de sat´elites desde mediados de la d´ecada de los 70. Tres d´ecadas de datos globales no son suficientes para entender a cabalidad variaciones m´as lentas en el clima de la Tierra, sin que esto signifique que como humanidad no conozcamos lo suficiente para establecer ciertas conclusiones. De hecho, a la fecha existen indicios muy fuertes que muestran que est´an ocurriendo cambios en el clima mundial. Basados en mediciones de muchos a˜nos se sabe que, al menos en los ´ultimos 100 a˜nos, y especialmente en los ultimos 20-30 a˜nos, se ha observado un incremento de la temperatura media del planeta. Esto ha sido interpretado como un cambio clim´atico global. Pero, ¿cu´al es la causa de este hecho? ¿Ser´an estos cambios producto de variaciones naturales del clima? O, por el contrario, ¿ser´an producto de modificaciones a nuestro planeta debido a la actividad humana? ¿Es ´esta una tendencia irreversible? El consenso actual en la comunidad cient´ıfica es que los cambios que se observan y proyectan hacia futuro est´an ligados a la actividad humana, tal como es la liberaci´on de carbono a la atm´osfera. De hecho, en el ´ultimo reporte del Panel Internacional en Cambio Clim´atico (IPCC, por sus siglas en ingl´es) se dice de manera clara que “el calentamiento es inequ´ıvoco y la mayor parte de ´el es muy probablemente (90%) debido al incremento de gases de efecto invernadero” 
. As´ı, en el mundo cient´ıfico existe una alta certeza que este cambio es real y que es producto de actividades antropog ´enicas. La discusi´on est´a centrada ahora en los posibles efectos que el clima del planeta pueda sufrir a cercano y mediano plazo, la posibilidad de que dichos cambios sean irreversibles, y qu´e se puede hacer para aminorar los posibles efectos negativos de dicho cambio. Muchos de los “mitos” surgen de la complejidad del tema y a la falta de entendimiento que dichas proyecciones hacia futuro llevan asociadas una incertidumbre relacionada con el conocimiento del presente (de ninguna manera perfecto) y del modelo escogido para describir el sistema. Esto no quiere decir que los estudios que se hacen sean inservibles, solamente significa que debemos tener cuidado al “acusar” de todo lo que sucede al calentamiento global.

MITOS Y VERDADES ACERCA DEL CAMBIO CLIM´ATICO EN BOLIVIA - i

Los recientes desastres naturales han llamado la atenci´on de los medios de comunicaci´on hacia los posibles efectos del cambio clim´atico en Bolivia. Muchos de los desastres fueron atribuidos al calentamiento global, a El Ni˜no o al agujero de ozono, entre otros. El presente art´ıculo trata de identificar la posible relaci´on de los desastres naturales observados o predichos con estos fen´omenos as´ı como aclarar, cuando as´ı sea pertinente, algunos conceptos para evitar confusiones e interpretaciones err´oneas. En este sentido se toman diez aseveraciones relativamente comunes y se las analiza en t´erminos de su consistencia cient´ıfica para tratar de separar mitos y verdades del cambio clim´atico en Bolivia. Descriptores: meteorolog´ıa — f´ısica de la atm´osfera — calentamiento global — agujero de ozono

jueves, 6 de diciembre de 2012

Cambio Climático Bolivia - IX

Cómo se preveía en un artículo anterior del Klimablog, el 16 de septiembre de 2012 ha ocurrido un nuevo récord de superficie mínima del hielo ártico con 3,41 Mio km² (18% por debajo del mínimo alcanzado en 2007). La pérdida en volumen es todavía mayor. Este nivel es mucho más bajo que los pronósticos de los últimos años, algunos científicos ya no hablan de décadas para indicar cuando el Ártico se podría quedar libre de hielo en septiembre, sino de años. Fig. 1: Extensión del hielo ártico en el mes de septiembre, comparación de modelos con observaciones (“Usted se encuentra aquí. 2012”). Fuente: Gráfico modificado en base a Stroeve et al. 2007, tomado de: Climate
Todos los modelos climáticos predicen un aumento de precipitaciones debido al calentamiento global. Hasta ahora, estos modelos daban valores para el aumento de eventos extremos de precipitación relativamente coherentes para las regiones no-tropicales, pero para los trópicos – donde nos encontramos en Bolivia - existian datos de amplia variabilidad. El estudio de Paul O´Gorman, publicado en la revista “Nature Geoscience” la semana pasada, subsana parcialmente esta situación y predice que la intensidad de los eventos de precipitación en los trópicos va a aumentar en 10% con cada grado de calentamiento de temperatura.