domingo, 31 de marzo de 2013

¿Por qué combatir el cambio climático en el sector agropecuario?

¿Cuánto af ectan las actividades del sector agropecuario mexicano al cambio climático (CC)? ¿Cómo af ecta el cambio climático a este sector? ¿Es económicamente conveniente adoptar acciones que reduzcan el impacto de la ganadería y agricultura sobre el cambio climático? Anteriormente se planteó la importancia del sector agropecuario en su contribución al inventario de Gases de Ef ecto Invernadero (GEI) y se identif icaron algunas af ectaciones del CC sobre las actividades primarias. A continuación se siguen brindando elementos que permitan concluir si tiene sentido combatir el cambio climático en el sector agropecuario mexicano. Existe un consenso general que acepta la idea de que el CC ocasionará un incremento en el número e intensidad de los f enómenos naturales. Sólo por mencionar un par de ejemplos de las consecuencias de estos desastres, durante el 2011 y el 2012 se presentó una intensa sequía en la región centro-norte del país, la cual, según diversos reportes, af ectó a cerca de 3 millones de hectáreas, provocó la perdida de por lo menos 70,000 cabezas de ganado y ocasionó daños por 150,000 millones de pesos. Asimismo, en el estado de Tabasco se presentaron severas inundaciones en el 2011 que, según reportes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), af ectaron más de 342,135 hectáreas de producción agropecuaria y ocasionaron pérdidas y daños por más de 2,610 millones de pesos. Con respecto al sentido económico del combate al CC, el anteriormente citado estudio “La Economía del Cambio Climático en México” ref iere que los costos totales del CC para la economía mexicana al 2050 y el 2100 serán (en f unción de la tasa de descuento que se use) en promedio de 7.55 y 22.13% del PIB, en tanto que los costos de mitigación, con reducciones a 50% del inventario de GEI nacional en el 2002, se ubican en 0.79 y 1.33% del PIB para cada año. En cuanto a los sectores agrícola y pecuario, se menciona que los costos del CC se ubicaran, en promedio, en 1.72 y 0.85% del PIB al 2050, respectivamente; y en 5.28 y 2.54% del PIB al 2100. Observando estas cif ras podemos inf erir que el costo de reducir 50% de emisiones de GEI a nivel nacional con respecto al 2002 es incluso menor que el costo total que acarreará el CC sólo sobre las actividades agropecuarias nacionales. A manera de conclusión podemos observar que el sector agropecuario en México contribuye de manera importante a la producción de GEI y por consiguiente al CC; presenta severas af ectaciones a consecuencia del CC, las cuales conllevan pérdidas, daños y baja de la productividad y es económicamente conveniente mitigar GEI en el sector agropecuario. En virtud de lo anterior se concluye que combatir el CC en el sector agropecuario mexicano tiene sentido.

sábado, 30 de marzo de 2013

Cepal insiste en regulación tributaria ambiental para frenar cambio climático

El jef e de la Unidad de Cambio Climático de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Luis Miguel Galindo, insistió hoy en que los Gobiernos latinoamericanos deben imponer regulaciones f iscales en materia ambiental para f omentar el desarrollo sostenible. En el marco del segundo seminario de Euroclima, una iniciativa europeo-latinoamericana que busca mejorar el conocimiento de los políticos y comunidades sobre el cambio climático, Galindo def endió hoy en Bogotá la necesidad de replantear los patrones de crecimiento asociados a la explotación desmesurada de recursos naturales. "La f orma en la que estamos creciendo hoy es insostenible, necesitamos generar una red de protección social porque seguimos siendo muy débiles ante cualquier evento extremo y me parece que parte del eje de esto está en la política f iscal de la región", explicó en declaraciones a Ef e. Galindo enf atizó así la aplicación de los llamados "impuestos verdes" sobre actividades contaminantes y productoras de emisiones como la industria o el uso del automóvil, tributos sobre el uso de materiales no renovables y el consumo desmesurado de energía, una ref orma que, a la vez, contemple de f orma proporcionada el impacto sobre los consumidores. "La magnitud del reto es pasar de 7 a 2 toneladas (de CO2/año) per cápita si queremos estabilizar el aumento de temperaturas en no más allá de 2 grados centígrados para el 2050", concretó Galindo. Para esta tarea, el jef e de la Unidad de Cambio Climático de la Cepal insistió en la importancia de coordinar políticas públicas que atiendan el f actor ambiental de f orma transversal y en las que es imprescindible implicar a todos los Ministerios de Hacienda de la región. En especial, Galindo resaltó las políticas de desarrollo agrícola, uno de los sectores que más suf re el cambio climático: "En la medida en que la pobreza se ha vuelto rural en América Latina, resulta f undamental hacer una estrategia de desarrollo sostenible que relacione también seguridad alimentaria y seguridad energética". A ello, añadió, se une una "redistribución de la estructura urbana", predominante en América Latina, según él, basada en la reducción de emisiones con el f omento del transporte público o el reajuste del sistema de bajos precios que f omenta un crecimiento desmesurado y contaminante. En este sentido la responsable de Euroclima, Catherine Ghyoot, que prevé una inversión total en el programa de 15 millones de euros (19 millones de dólares) para el periodo 2010-2016, insistió en la importancia de esta estrategia para conseguir el "f ortalecimiento de las capacidades de los Ministerios para poder integrar el cambio climático en las políticas de desarrollo sostenible". El segundo seminario de Euroclima, inaugurado hoy en Bogotá, contará con tres días de debates y discusiones alrededor de los impactos del cambio climático sobre las economías, comunidades y ecosistemas actuales y concluirá el miércoles con una plenaria donde más de cincuenta expertos expondrán sus conclusiones.

viernes, 29 de marzo de 2013

Apocalipsis antibióticos: "Es una amenaza más grave que el cambio climático"

La elevada prescripción médica de antibióticos, su consumo irresponsable por parte de la población y su utilización en las granjas para acelerar el engorde de los animales, son las principales causas de la resistencia genética que estamos desarrollando a estos medicamentos. Las autoridades sanitarias británicas y norteamericanas han alertado sobre esta “catastróf ica amenaza”, cuyas consecuencias económicas y riesgos para la salud a medio plazo se han comparado con el terrorismo bacteriológico y el cambio climático. El último inf orme anual sobre el sistema sanitario británico, presentado ayer por la directora general de Salud Sally Davies, se ha centrado íntegramente en el riesgo sanitario para la población y los problemas f inancieros para el sistema nacional de Salud que supone la creciente resistencia de los microorganismos a los f ármacos. Un problema que está detrás del incremento de las infecciones hospitalarias, con especial incidencia de bacterias como la E. coli o la Klebesiella. Otras menos f recuentes hasta la f echa, pero que ya se conocen como superbacterias (NDM-1, MRSA, MDRTB, C dif f ), están llamadas a convertir en intratables ciertas inf ecciones comunes. El pasado año f allecieron 5.000 británicos por inf ecciones hospitalarias, aunque solo la mitad f ueron causadas por bacterias resistentes a los medicamentos. En el texto se incluye una serie de medidas urgentes como son la restricción de las prescripciones masivas de antibióticos y la inversión en I+D para desarrollar una nueva generación de antibióticos. “Si no gestionamos bien esta amenaza, en dos décadas tendremos un sistema de salud similar al que teníamos a principios del siglo XIX porque una simple operación de cirugía menor provocará inf ecciones incurables que causarán la muerte de los pacientes”, advirtió Davies. 
Partenariado público-privado para el desarrollo de fármacos La directora general británica de Salud no solo ha querido poner este problema sobre la mesa del primer ministro David Cameron para que se coordinen dif erentes ministerios, sino que también hizo un llamamiento a la comunidad internacional: “Tenemos que reaccionar con celeridad y empezar por elaborar un registro con los principales riesgos para determinar cómo combatirlos”. Una estrategia en la que debe ocupar un lugar central la industria f armacéutica, que no ha presentado nuevos avances científ icos relacionados con los antibióticos desde 1987.Las denominadas superbacterias convertirán en intratables las inf ecciones comunes La razón del inmovilismo de las compañías f armacéuticas no es otra que la económica. La propia directora general de Salud reconoce que actualmente no hay la suficiente demanda ni mercado para desarrollar nuevos antibióticos. “Estos f ármacos se consumen menos porque se limitan a los tratamientos de pocos días, mientras que los f ármacos para tratar la presión arterial, por ejemplo, se utilizan durante toda la vida, por lo que la industria pref iere orientar su I+D hacia este tipo de medicamentos”, apunta la británica. Para hacer f rente a las reticencias de la industria, Davies propone impulsar una colaboración públicoprivada, aunque no descarta la posibilidad de que f inalmente “debamos desarrollar nuevos tipos de antibióticos de f orma 100% pública”. Como ejemplo a seguir ha citado la Iniciativa de Medicamentos Innovadores (IMI); un programa con capital público y privado impulsado por la UE y la Federación de las Industrias y Asociaciones Farmacéuticas (EFPIA). Con más de 2.000 millones de euros de presupuesto, sus principales objetivos son f omentar los nuevos descubrimientos f armacológicos de f orma ágil, desarrollar mejores medicamentos para los pacientes y propiciar la competitividad en Europa, asegurando así que el sector biof armacéutico sea dinámico y cuente con la tecnología necesaria para ello. 
Uso descontrolado de fármacos en la industria alimentaria La resistencia a los antibióticos y la trasmisión de enf ermedades inf ecciosas se ha convertido en los últimos años en uno de los principales quebraderos de cabeza de la Society f or General Microbiology. Numerosos estudios científ icos llevan años analizando el desarrollo de patógenos resistentes a los antibióticos. Muchos de ellos han asociado este f enómeno con el uso descontrolado de estos f ármacos en el ganado, tanto para tratar enfermedades como para acelerar su crecimiento.Si no gestionamos bien esta amenaza, en dos décadas tendremos un sistema de salud similar al que teníamos a principios del siglo XIX Una de las investigaciones más recientes f ue publicada el pasado mes de f ebrero en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). En el estudio, titulado Diverse and abundant antibiotic resistance genes in Chinese swine farms, se concluía que “el uso de antibióticos en granjas está asociado directamente con la transf erencia de bacterias resistentes a los mismos de animales a humanos”. La abundancia de los denominados ARG (genes resistentes a antibióticos) “aumenta la probabilidad estadística de que se dispersen, surjan nuevas mutaciones y se produzca una transf erencia horizontal en el ambiente”, añade el estudio. Y es que solo en EEUU, la industria alimentaria está empleando el 73% de los antibióticos que se comercializan en el país. La especialista en enf ermedades inf ecciosas y prof esora en Dartmouth's Geisel School of Medicine Jessica Lahey lleva años alertando sobre las consecuencias del consumo indiscriminado de antibióticos, principalmente por parte de los niños. Es por eso que apela a la responsabilidad no solo de médicos, sino de los padres que intentan curar los resfriados de sus hijos con antibióticos, cuando “la mayoría de ellos no son causados por virus”. 
Pautas básicas para no sobremedicar a los niños A la larga, “se produce un daño enorme para la salud”, mientras el número de enf ermedades inf ecciosas resistentes a los f ármacos va en aumento, especialmente las de trasmisión sexual. Para evitar el consumo innecesario de antibióticos, Lahey propone cuatro pautas básicas que los padres deberían tener siempre en cuenta para proteger a sus hijos. -Los antibióticos no están indicados para tratar resfriados o bronquitis, aunque duren más de dos semanas. En estos casos no se deben consumir, a no ser que existan indicios de neumonía. -Las infecciones de oído y la sinusitis no siempre requieren un tratamiento a base de estos f ármacos. Hay que insistir al médico para que se asegure de la gravedad de los síntomas antes de prescribir antibióticos. -Las neumonías, que sí deben tratarse con antibióticos, no siempre se diagnostican adecuadamente. La simple exploración f ísica no basta, por lo que se debe pedir siempre una radiograf ía de tórax para determinar realmente si se trata de una neumonía antes de tomar antobióticos. -Finalmente, y siempre que el pediatra o especialista recete antibióticos al niño, hay que preguntarle el porqué de dicha prescripción.

jueves, 28 de marzo de 2013

El 46,6% de la flora andina está en peligro

El Libro Rojo de la f lora andina boliviana advierte de que 158 de 339 especies están en peligro, es decir el 46,6 por ciento de ellas. La investigación, presentada recientemente, tuvo como objetivo la elaboración de una lista de plantas amenazadas, representativa de las dif erentes unidades biogeográf icas y ecosistémicas, para proporcionar inf ormación necesaria para la conservación y gestión de las especies, de la zona andina de del país. LA PAZ. La yaretá es muy común en regiones áridas como los lípez de Potosí o el Parque Avaroa. Las causas son su uso como combustible, la mano del hombre y el cambio climático. El Libro Rojo de la f lora andina boliviana advierte de que 158 de 339 especies están en peligro, es decir el 46,6 por ciento de ellas. La investigación, presentada recientemente, tuvo como objetivo la elaboración de una lista de plantas amenazadas, representativa de las dif erentes unidades biogeográf icas y ecosistémicas, para proporcionar inf ormación necesaria para la conservación y gestión de las especies, de la zona andina de del país. Como ejemplos se pueden citar al árbol de queñua, la ñaka thola y la yareta, estos últimos usados como combustible para los f ogones de las f amilias pobres. CASOS críticos y ESPECIES desconocidas. El agrónomo e investigador Wanderley Ferreira, miembro del equipo técnico que realizó el estudio, en una entrevista concedida al periódico digital del PIEB, señaló que de las 339 especies evaluadas, 24 se encuentran en peligro crítico (CR); 134 en situación de peligro (EN); 132 se encuentran vulnerables (VU); y 22 son casi amenazadas (NT). Existen otras 27 especies cuyos datos son insuf icientes (DD). El estudio f ue desarrollado durante 2011 y sistematizado el año pasado por un equipo técnico interdepartamental, que además contó con el apoyo de al menos 50 prof esionales. “Este instrumento aportará a la implementación de planes de manejo y conservación de la biodiversidad, y contribuirá al desarrollo y la calidad de vida de los bolivianos”. La metodología empleada consideró la situación actual de la f lora andina, como las amenazas, el nivel de conservación general, la población vegetal, el estado del hábitat, su distribución geográf ica, así como aspectos intrínsecos de la especie, como dispersión, reproducción, crecimiento, valor ecológico, valor crítico de uso Y la categoría de conservación. muchas por estudiar. Según Ferreira, debido a que el trabajo contempla sólo a la f lora amenazada de la zona andina, aún se debe continuar el estudio en los años sucesivos para analizar también las amenazas y estado actual de la diversidad de la f lora en las tierras bajas. "Aún f altan evaluar y categorizar numerosos grupos botánicos". El alcance geográf ico de la investigación toma en cuenta las áreas andinas del norte al sur del país. Los investigadores tuvieron que recorrer desde el conjunto montañoso occidental, que comprende la cordillera occidental, la cordillera oriental y el altiplano, hasta su límite hacia en el este que se alínea con las serranías y llanos orientales de la amazonia beniana, por la Chiquitania cruceña, hasta llegar al Chaco boliviano. Un conjunto de instituciones y entidades posibilitaron esta labor, como el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, el Herbario Nacional de Bolivia, el Herbario del Sur, el Herbario Regional Andino, el Museo de Historia Natural y el Herbario Forestal Nacinal, entre otros. El libro, de casi 600 páginas, tiene cinco capítulos, bibliograf ía, glosario, índice de nombres científ icos, f otograf ías de las especies, f ichas técnicas de las dif erentes variedades, así como mapas biogeográf icos, entre otros datos. Ecoportal.net

miércoles, 27 de marzo de 2013

El cambio climático exige una respuesta internacional, basada en un entendimiento común de los objetivos a largo plazo y en un acuerdo sobre marcos de acción

Muchos países y regiones ya están tomando medidas: la UE, California y China figuran entre los que tienen las más ambiciosas políticas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El Convenio de la ONU sobre Cambio Climático y el Protocolo de Kioto ofrecen una base para la cooperación internacional, junto con una serie de asociaciones y otros enfoques. 
Pero ahora se requieren medidas más ambiciosas en todo el mundo. Al afrontar diversas circunstancias, los países harán uso de distintos enfoques para hacer su contribución al cambio climático. Pero las acciones emprendidas por los países a título individual no es suficente. Cada país, por muy grande que sea, es sólo parte del problema. Es fundamental crear una visión internacional compartida de los objetivos a largo plazo, y construir marcos internacionales que ayuden a cada país a desempeñar el papel que le corresponde en los esfuerzos por lograr estos objetivos comunes. Los principales elementos de futuros marcos internacionales deberían incluir: Comercio de emisiones: 
La expansión y vinculación del creciente número de sistemas de comercio de emisiones en el mundo es una poderosa manera de fomentar reducciones de emisiones rentables y de promover acciones en países en desarrollo; La fijación de objetivos firmes en países ricos podría generar flujos por valor de decenas de billones anuales para apoyar la transición a alternativas de desarrollo bajas en carbono. Cooperación tecnológica: La coordinación informal además de acuerdos formales puede aumentar la efectividad de inversiones en innovación en todo el mundo. 
En el ámbito global, el apoyo a la I+D energética debería doblarse, como mínimo, y el apoyo al despliegue de nuevas tecnologías bajas en carbono debería multiplicarse por cinco. La cooperación internacional sobre normas de producto es una poderosa manera de impulsar la eficiencia energética. Medidas para reducir la deforestación: La pérdida de bosques naturales en todo el mundo contribuye más a las emisiones globales anuales que el sector de transportes. La detención de la deforestación sería una manera altamente rentable de reducir las emisiones; podrían ponerse en marcha muy rápidamente programas piloto internacionales a gran escala con el fin de investigar la mejor forma de detener la deforestación. Adaptación: Los países más pobres son los más vulnerables al cambio climático. Es esencial que el cambio climático se integre plenamente en la política de desarrollo, y que los países ricos honren sus promesas de aumento de apoyo a través de la ayuda al desarrollo internacional. Los fondos internacionales también deberían apoyar una mejor transmisión de datos regionales sobre impactos del cambio climático, así como trabajos investigativos en relación con nuevas variedades de cultivos más resistentes a las sequías y las inundaciones.

martes, 26 de marzo de 2013

Existe una serie de opciones para reducir las emisiones; se requieren medidas enérgicas y decisivas para estimular su acogida

Las emisiones pueden reducirse mediante una mayor eficiencia energética, modificaciones de la demanda, y la adopción de tecnologías de energía limpia, calor y transporte. El sector energético de todas las regiones del mundo tendría que llegar a una "decarbonización" de un 60% como mínimo en 2050 para que las concentraciones atmosféricas se estabilizaran en 550ppm CO2e, o menos, y también serán necesarias grandes reducciones de emisiones en el sector de transportes. Aun con una expansión muy fuerte del uso de energías renovables y otras fuentes de energía bajas en carbono, los combustibles fósiles podrían representar más de la mitad del suministro global de energía en 2050. El carbón seguirá desempeñando un papel importante en la mezcla energética de todo el mundo, incluyendo las economías de rápido crecimiento. La captura y almacenamiento de carbono a gran escala será necesario para permitir el uso continuado de combustibles fósiles sin dañar la atmósfera. También es imprescindible lograr reducciones no energéticas, por ejemplo, por medio de la deforestación y de procesos agrícolas e industriales. 
A través de opciones políticas enérgicas y decisivas, será posible reducir las emisiones, tanto en las economías desarrolladas como en las que están en desarrollo, al nivel necesario para la estabilización en el rango requerido, manteniendo a la vez un crecimiento continuado. El cambio climático constituye el mayor fracaso del mercado jamás visto en el mundo, e interactúa con otras imperfecciones del mercado. Tienen que formularse tres elementos de política para una respuesta global efectiva. El primero es la fijación del precio del carbono, aplicada a través de impuestos, comercio de emisiones o regulación. El segundo se refiere a una política que apoye la innovación y el despliegue de tecnologías bajas en carbono. Y el tercero se refiere a medidas para eliminar las barreras a la eficiencia energética, y para informar, educar y persuadir a las personas acerca de lo que pueden hacer para responder al cambio climático.

lunes, 25 de marzo de 2013

Se requieren medidas sobre cambio climático en todos los países, y estas medidas no tienen por qué frustrar las aspiraciones de crecimiento de países ricos o pobres

Los costes de tomar medidas no están distribuidas igualmente en los sectores o en el mundo. Aun si los países ricos asumen la responsabilidad de reducciones absolutas en emisiones de un 60-80% en 2050, los países en desarrollo deben tomar medidas importantes también. Pero no se debería pedir a los países en desarrollo que asuman la totalidad de los costes de estas medidas por sí mismos, y no tendrán que hacerlo. Los mercados de carbono de países ricos ya están empezando a proporcionar flujos financieros para apoyar el desarrollo de tecnologías bajas en carbono, a través del Mecanismo de Desarrollo Limpio, entre otros. Ahora se precisa una transformación de estos flujos para apoyar acciones al nivel requerido. Las medidas sobre cambio climático también crearán importantes oportunidades empresariales, a medida que se crean nuevos mercados de tecnologías bajas en carbono y de otros bienes y servicios bajos en carbono. Estos mercados podrían llegar a valer cientos de billones de dólares anuales, y el empleo en estos sectores crecerá en consecuencia. El mundo no está obligado a elegir entre evitar el cambio climático o promover el crecimiento y desarrollo. Los cambios habidos en las tecnologías energéticas y en la estructura de las economías han creado oportunidades para desvincular el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero. De hecho, el hacer caso omiso del cambio climático llegará, con el tiempo, a perjudicar el crecimiento económico. La lucha contra el cambio climático es una estrategia que favorece el crecimiento a más largo plazo, y se puede hacer de manera que no limite las aspiraciones de crecimiento de países ricos o pobres.