jueves, 3 de enero de 2013

Acciones conjuntas en Am érica del Sur - II

Es por esto que es importante plantear acciones sustantivas, oportunas y conjuntas, de acuerdo a la magnitud de los fenómenos naturales que se prevén y responder con medidas de política para adaptarse y superar esos problemas.

miércoles, 2 de enero de 2013

Acciones conjuntas en Am érica del Sur - I

La geografía, la historia, la cultura, el idioma y la religión unen a los países de América del Sur. Lo mismo ocurre con la música, los deportes y el turismo. 
Por otro lado, el creciente comercio, inversiones, movimientos financieros y las migraciones, reflejan la ampliación y la mayor densidad de los intercambios de bienes y servicios y del mercado laboral, en el ámbito sudamericano. Por ello, desde una visión global, se aprecia a los países de América Latina como un espacio económico diferenciado y son percibidos como una unidad cultural distinguible del resto de los países del mundo. 
La formación de la dinámica de los climas y su efecto en los diversos ecosistemas del mundo, no reconoce las fronteras entre los países; sin embargo, las modificaciones al clima que está ocurriendo en el planeta, sí están afectando de manera diferenciada a los países de América del Sur, de acuerdo a sus características geográficas. Es un escenario de cambios importantes en los climas y los ciclos biológicos de los cultivos que constituyen la base de las economías de interior de estos países. 
Es evidente que se verán afectados los rendimientos de las cosechas y ello ocasionará desequilibrios en las economías nacionales, en los flujos comerciales y en la seguridad alimentaria de la región. En este contexto los efectos del cambio climático podrían afectar de manera negativa la gobernabilidad en los países de la región y por ende desincentivar los procesos de integración regionales.

Un Buen Gobierno Para Vivir Bien

La principal función del Estado es la de gobernar. Y gobernar es armonizar los intereses y las conductas de una comunidad para que todos y cada uno de sus miembros desarrollen su proyecto de vida. Ello implica la existencia de una visión compartida sobre el propósito de la vida y una voluntad colectiva para lograrlo.
La prosperidad y bienestar en los países andinos depende fundamentalmente de nuestra buena convivencia con la naturaleza.
Esta es la gran lección de la civilización andina. Los desafíos del cambio climático nos obligarán a encararlos con creatividad y esfuerzo y, sobre todo, con mucha generosidad entre los pueblos y naciones. Cada pueblo andino tendrá una experiencia singular en la manera cómo afectará su actividad económica y la vida social, con el cambio de la temperatura del ambiente y del ciclo hídrico. Ello dependerá de la latitud, la elevación sobre el nivel del mar, la ubicación en la vertiente occidental o en la oriental y la fisiografía de su territorio. Por lo tanto, la lucha exitosa en pro de la adaptación al cambio climático y del desarrollo equilibrado y sostenido depende fundamentalmente de una buena gobernabilidad.

El Control de la Deforestación: Una tarea pendiente y difícil - II

martes, 1 de enero de 2013

El Control de la Deforestación: Una tarea pendiente y difícil - I

Los bosques juegan un rol muy importante en la mitigación del Cambio Climático a nivel global, pues pueden capturar grandes cantidades de CO2, pero también emitirla cuando son deforestados. La subregión andina, es también amazónica, con un alto potencial de captura; pero también presenta serios problemas con la deforestación. La deforestación en la subregión está causada por la tala ilegal, el narcotráfico, la migración de poblaciones andinas pobres que talan los bosques para actividades agrícolas y ganadería; las exploraciones petroleras, el crecimiento urbano y las nuevas obras de infraestructura, entre otros. Se trata de un complejo problema social, ambiental y económico, que se ve incrementado por la falta de mecanismos de seguimiento, fiscalización y control de las actividades.

LA BIODIVERSIDAD Y LA SEGURIDAD AL IMENTARIA

Los pueblos que ocuparon los Andes crecieron y progresaron a lo largo de 11000 años, observando su realidad, reconociendo la diversidad de su territorio y la de sus plantas y animales, escogiendo lo que les era útil, seleccionando lo que mas les gustaba. Comprobaron lo que crecía en cada lugar y en qué época se podía extraer sus frutos. 
Caminaron por los valles río arriba y río abajo, desde el mar ascendieron a las pasturas alto andinas y atravesaron las cordilleras hasta conectarse con las laderas húmedas de la selva alta. Así, intercambiaron semillas y experiencias y tejieron compromisos mutuos. Por eso cultivaron la reciprocidad como la norma de convivencia para manejar las alturas y los llanos, los tiempos secos y los húmedos, los días fríos y los calientes. Así, la actividad agropecuaria se inició en los Andes hace 5000 años y se instauró como base de sustento desde sus inicios. 
Desde entonces, estos pueblos aislados del resto del mundo, crecieron en población y crearon cultura enfrentando las variaciones del clima. Es importante subrayar que el instinto de supervivencia y el deseo natural para aprovechar y dominar este territorio, indujo a estos pueblos a concentrar su atención en descubrir la correspondencia entre las características de cada planta con el ecosistema en el cual crece y fructifica mejor. 
El manejo integrado de los diferentes pisos ecológicos es la base de la ciencia y tecnología andina. En la actualidad los países andinos disponen de una superficie agrícola de 144 millones de hectáreas, de las cuales 13 millones son arables o de labranza. Por el lado de la oferta el problema no es la falta de tierra, sino la baja productividad de los cultivos, el reducido stock de recursos productivos y el limitado acceso a los servicios públicos para llegar a los mercados, competitivamente. 
Basta observar la precariedad de las carreteras y la disponibilidad y el costo de los medios de transporte, para comprender que la mejor opción para los campesinos minifundistas que permanecen en el campo, es la economía de subsistencia. Por eso es que la población pobre y en indigencia se concentra en el área rural de los países.

LA ENERGÍA Y EL RETO DE DESARROLLA RNOS LIMPIAMENTE

En los países de la Comunidad Andina existe un gran potencial para desarrollar energía en términos competitivos, especialmente en energía limpia. 

Por ahora, ese potencial utilizado es mínimo. La verticalidad de las montañas y las precipitaciones en las partes altas son las condiciones ideales para la generación de energía eléctrica con las caídas de los cursos de agua. Además, en el interior de los territorios andinos discurren grandes ríos encajonados entre las montañas, lo cual ofrece un enorme potencial para represar grandes masas de agua para generar electricidad y, de ser posible, conducirlas hacia las parte bajas con climas y suelos más propicios para desarrollar una agricultura de gran intensidad biológica, con riego tecnificado y mayor valor económico. Concientes de su vulnerabilidad al Cambio Climático, los países andinos se deben unir al esfuerzo global por lograr las mayores reducciones en el menor tiempo posible. 

Pero para que ello sea posible, se deben establecer mecanismos de incentivos internacionales, transferencia de tecnología e investigación que les permitan participar cubriendo su brecha energética de la forma más limpia posible. El beneficio es múltiple: seguridad energética para la región; un desarrollo más limpio en países en desarrollo; nuevos mercados para tecnologías limpias; reducción de la dependencia de precios de petróleo externo; reducción de la contaminación atmosférica; e importante contribución a la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera.